La Formación Cristiana en Maria de Nazareth

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La formación en la fe cristiana es parte integral de nuestro programa educativo y a la vez sello que nos identifica como institución. Tanto es así que definimos como ideal de nuestra educación el formar en cada uno de nuestros alumnos un “Liderazgo mariano comprometido y solidario”
Liderazgo, entendido desde nuestro carisma es, servicio desinteresado a la vida ajena. Ser líder, y no mero caudillo, es estar dispuesto a trabajar por el otro, y no servirse de él, es comprometerse y ofrecerse a sí mismo para construir un proyecto más grande que el propio.
Nota distintiva de nuestro modelo de liderazgo es lo mariano. En esta palabra se encuentra nuestra identidad cristiana, que toma como modelo a la Virgen María. Ella nos inspira a un liderazgo atento a las necesidades de los demás y dispuesto a salir de sí mismo, un liderazgo que toma iniciativa para servir y supera los obstáculos, un liderazgo anclado profundamente en Dios y que trabaja en Alianza con Él, un liderazgo que, en definitiva, es fuente de alegría porque se da a los demás.
Por supuesto que lograr esto en cada alumno no es cosa fácil, pero tenemos claro el “Norte” y caminamos hacia él con determinación. Por eso la comunidad de los Padres de Schoenstatt ha destinado un sacerdote a tiempo completo para la atención pastoral de los alumnos, así como también otros 2 para la atención de los padres y la comunidad docente.
En este contexto me he sumado este año al staff permanente del Colegio, como Asesor Pastoral, acompañando especialmente a los alumnos del secundario, sin desatender a las necesidades propias del primario y del equipo docente. Personalmente más que un “ingreso” lo mío es un “regreso”, ya que tuve la alegría de estar presente en el año 2007, tiempo en el que se bendijo el nuevo edificio, como docente de 1er año y colaborador de pastoral.
¿Qué pretendemos con la Formación Cristiana y que hemos hecho en concreto? Quisiera señalar que nuestra perspectiva de la educación cristiana, es eminentemente vivencial, sin dejar de lado los necesarios fundamentos teóricos y doctrinales. La formación en la fe que nosotros proponemos no brota de una clase de “religión” más o menos bien dada; la supone y excede. Buscamos, a través de una educación integral en la vida de los alumnos, unir todo lo natural (la amistad, los vínculos familiares, el deporte, la formación académica, los procesos psico-evolutivos) con la experiencia de Dios.
Queremos que experimenten personalmente el proceso de tener una “verdad” que se convierte en “valor” personal y que, por tanto, se hace “vida”. Solo así se puede lograr una auténtica síntesis de fe y cultura, donde la gracia y la naturaleza, lejos de permanecer inconexas, se integren armónicamente en el núcleo de la personalidad de cada chico.
¿Qué hemos hecho en concreto para alcanzar este ideal? Me gustaría darles algunas “pinceladas”:
• Educar en los ideales, en la magnanimidad y en la solidaridad, cultivando un ambiente de curso alegre y de confianza mutua, en donde se viva la importancia de gestar comunidad. Es así que cada curso tuvo su convivencia de 2 días en una casa de retiros en Cuesta Blanca.
• Promover la libre iniciativa, y así desarrollar al máximo los talentos personales de cada chico. Para ello hemos creado el “Student Leadership Center”.
• Dar espacio a la vivencia de la fe a través de experiencias de servicio a los más necesitados. De ello se desprenden las experiencias de visita a asilo de ancianos, hogar de niños y barrios carenciados, como también las campañas solidarias para apoyarlos.
• Tener un espacio privilegiado para incorporar a la vida escolar las celebraciones litúrgicas y oraciones comunitarias. De aquí que 3 días a la semana se celebre Misa en el Colegio (tanto en inglés como en castellano), para que cada curso tenga oportunidad de tener mensualmente una “Misa de curso” como también de acceder al sacramento de la Reconciliación.
• Dar lugar a la vivencia de hitos que resuman la experiencia de fe para cada año. Así, los niños de jardín reciben en una celebración comunitaria con sus padres al Ángel de la Guarda y al Niño Jesús, los del primario reciben a la Virgen y la Biblia entre otros, y los del secundario se preparan para la confirmación con el acompañamiento de sus padres, por mencionar un ejemplo.
La vida excede toda presentación y es por ello que no puede “encorsetarse” en palabras. Les animo a hacer la experiencia de acercarse a nuestro Colegio y hacer de ustedes la respuesta del Señor a sus discípulos: “Maestro, ¿dónde vives?….¡Vengan y lo verán!”
P. José María Iturrería
Padres de Schoenstatt
Asesor Pastoral